Polvo enamorado

por B

Ojalá pudiera salvarse el mundo a la manera de las series estadounidenses, con animadoras rubias adolescentes cuyo verdadero problema es discutir continuamente con papá. Cuando alguna liga de hombres extraordinarios intenta convencernos de lo contrario, aparecen de repente los matones de barrio y los abusones de patio de colegio presentándose otra vez a las municipales.

Que Madrid se ponga a llorar en su primer festivo del año indica más un castigo de la ciudad que las ganas de purificación. Las fiestas que empiezan vestidas de negro hacen pensar en recogimiento, candado y tenue olor a incienso, como si tuviéramos que seguir cumpliendo penitencia por el pecado original.

Madrid-lluvioso

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